Encuadres de canciones
Los cortometrajes del año 1930.
Ficha técnica
Dirección: Eduardo Morera
Sonido: Ricardo Raffo y Roberto Schmidt.
Fotografía: Antonio Merayo
Protagonistas: Carlos Gardel realiza diálogos con Arturo de Nava, Celedonio Flores, Enrique Santos Discépolo, Irineo Leguisamo y Francisco Canaro. En Viejo Smocking actúan Inés Murray y César Fiiaschi.
Estreno: 3 de mayo de 1931. Cine Astral de Buenos Aires. En esta oportunidad se estrenaron: El carretero, Yira, yira y Rosas de Otoño.
Producción: Federico Valle
Sello: Movietone
Filmada: En México 832, Buenos Aires, entre octubre y noviembre de 1930.
Desde los inicios del cine argentino se venían realizando esfuerzos por incorporar sonido a las películas. Los primeros ensayos de sonorización fonográfica o cronofotográfica se hicieron con películas de sesenta a chenta metros, el equivalente a la duración de los discos; es decir, de dos a cuatro minutos. Se escenificaban canciones o situaciones de los sainetes, zarzuelas u óperas, se filmaban en los teatros porteños y luego se acompañaban con los discos de los artistas. La casa Lepage comercializaba estos productos desde 1907.
En las películas Santos Vega y El matrero se incorporaron voces y algunos acompañaniemtos musicales y Nobleza gaucha se exhibió con música ejecuada por orquesta, sincronizada con el desarrrollo de la película. Pero la primera película sonora del país fue Mosaico criollo, corto de un rollo dirigido por Roberto Guidi, que incluía dos canciones interpretadas por Anita Palmero y el trío Vazquez Vigo. En ese caso se utilizaron discos sincronizados con la película.
Mientras tanto, la Warner Bros había desarrollado en Estados Unidos el sistema vithaphone que consistía en la reproducción sonora mediante discos que se sincronizaban con la proyección de los films. Ello permitió el estreno en 1927 de Don Juan con John Barrymore y El cantor de jazz de Alan Crosland.
Simultáneamente, La Corporación Argentina de Films importaa la tecnología de banda de sonido incorporada, el sistema movietone. Aquí la pista sonora estaba incorporada a la película y evitaba los inconvenientes de sincronización de los sistemas anteriores. En el documental ¡Yrigoyen!, José Böhr y Sofía Bozán serán los primeros artistas del music hall argentino que estrenen el movietone.
El mismo equipamiento será empleado por la empresa Cinematográfica Valle, del cineasta documentalista Federico Valle, asociado al actor-director y productor ejecutivo Eduardo Morera.
El diario La Argentina del 16 de octubre de 1930 adelantaba: "En breve iniciarán los estuios Valle sus atividades en el campo del film sonoro. Las películas de variedades ofrecerán aspectos peculiares inspiradose en la música popular, empleando el sistema Fonofilm". Los encuadres de canciones o encuadres musicales de Cinematográfica Valle serán un hito decisivo en los comienzos del cine sonoro argentino.
Si bien cinematográficamente los cortos pertenecen al modo de representación primitivo, desde el punto de vista de su puesta en escena teatral están más emparentados con las experiencias vanguardistas. Los cortos de 1930 anticipan giros del cine gardeliano entre lo rural (El carretero, Añoranzas, Rosas de otoño) y lo urbano (Yira, yira, Tengo miedo, Mano a mano) con algunas entonaciones de comedias (Padrino pelao, Enfundá la mandolina) o tonos dramáticos (Canchero, Viejo smoking). En éstos aparece la fórmula que Gardel yLe Pera desarrollarán en las películas de la Paramount años más tarde: el personaje golpeado que sintetiza el contraste entre el optimismo campero de De Nava y el pesimismo ciudadano de Discépolo.