En un contexto en el que la digitalización del Estado avanza de forma acelerada, la transparencia activa se consolida como una herramienta clave para fortalecer la rendición de cuentas, mejorar la gestión pública y promover la confianza ciudadana. La incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización y la interoperabilidad de datos permite no solo optimizar la publicación de información, sino también avanzar hacia modelos de gestión más eficientes y basados en evidencia.
Durante las exposiciones de los especialistas, se destacó que los marcos tradicionales de transparencia deben evolucionar frente a sistemas de toma de decisiones cada vez más mediados por algoritmos. En este sentido, se planteó la necesidad de pasar de una lógica centrada en la apertura de datos hacia una transparencia que permita comprender los procesos decisionales, incorporando dimensiones como la trazabilidad, la participación ciudadana y la retroalimentación institucional.
Asimismo, se compartieron experiencias internacionales que evidencian el potencial del uso estratégico de datos y de la inteligencia artificial para mejorar las políticas públicas. La interoperabilidad entre bases de datos, el desarrollo de servicios personalizados y la utilización de herramientas analíticas permiten anticipar necesidades ciudadanas y diseñar respuestas más efectivas, consolidando un modelo de Estado basado en el uso inteligente de la información.
Finalmente, el webinario puso de relieve que el verdadero desafío no radica únicamente en la disponibilidad de datos, sino en su uso para generar conocimiento relevante para la democracia. Iniciativas que combinan análisis de datos e inteligencia artificial permiten identificar patrones, comprender demandas sociales y fortalecer la transparencia proactiva, avanzando hacia un modelo en el que la información pública no solo se publica, sino que se transforma en valor para la ciudadanía.