Viernes 05 de Junio de 2026

Junio: un mes para celebrar y proteger nuestro patrimonio natural

En el marco del Día Mundial del Ambiente y el Día contra la Desertificación, celebramos el rol esencial de nuestros árboles como aliados estratégicos para fortalecer la resiliencia climática y mejorar la calidad de vida en la Ciudad.

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Junio es un mes clave para reflexionar sobre nuestro vínculo con el entorno. En la Ciudad de Buenos Aires, el calendario ambiental nos convoca a renovar nuestro compromiso con el cuidado del planeta en dos fechas fundamentales: el 5 de junio, Día Mundial del Ambiente, y el 17 de junio, Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

En ambos casos, los árboles son los grandes protagonistas de nuestra estrategia urbana. Más allá de su belleza paisajística, nuestro arbolado público urbano es una infraestructura viva que contribuye a mejorar la calidad de vida de cada vecino y vecina.
 

Árboles como escudo frente al cambio climático

El arbolado urbano es nuestra herramienta más eficaz para hacer frente a los desafíos climáticos. Los árboles actúan como filtros naturales que purifican el aire, reducen la contaminación sonora y, fundamentalmente, ayudan a regular la temperatura urbana, mitigando el fenómeno de "isla de calor" que suele intensificarse durante los meses de verano. 

En este Día Mundial del Ambiente, queremos poner en valor el rol de los árboles en la absorción de dióxido de carbono y en la mejora de la biodiversidad local. Cada ejemplar que cuidamos es un aporte directo a la salud de nuestra comunidad y al equilibrio de nuestros ecosistemas urbanos.

arbolado de alineación caba

 

Hacia una ciudad más resiliente

Por otro lado, el 17 de junio, Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, nos invita a pensar en el agua y la tierra. Aunque en una metrópoli como la nuestra el paisaje sea mayoritariamente construido, los árboles son vitales para la gestión hídrica. Su capacidad para interceptar el agua de lluvia permite reducir el riesgo de inundaciones y mejorar la infiltración del suelo, protegiendo así nuestra tierra frente a los ciclos de sequía. 

La forestación no es solo plantar; es planificar una ciudad capaz de adaptarse. Por eso, trabajamos con criterios técnicos estrictos —seleccionando especies adecuadas según el ancho de cada vereda y el entorno— para asegurar que el arbolado de la Ciudad crezca de manera saludable y sostenible.

 

diagrama función arbol urbano

 

Sumate al compromiso verde

La Ciudad continúa avanzando con su Plan de Forestación, completando planteras vacías y reponiendo ejemplares en todos los barrios. Pero este es un esfuerzo compartido: 

Cuidar el ambiente es cuidar nuestra casa común. Este junio, te proponemos mirar hacia arriba, apreciar nuestros árboles y reconocer en ellos a nuestros mejores aliados para el futuro.