Con la llegada de la estación se dan el descenso de las temperaturas y los días más cortos que percibimos, cambios en el clima que juntos desencadenan procesos naturales en nuestros árboles, en los cuales se produce el cambio de color, secado y caída de sus hojas. Dicho proceso es conocido como Senescencia foliar, y consiste en la degradación de clorofila de las hojas (principal responsable del color verde) y demás proteínas allí presentes, para liberar nitrógeno y otros nutrientes, y movilizarlos como reservas a otras partes del árbol. Una vez producida la movilización, se produce la muerte controlada de las células de la hoja, finalizando con su caída.

La acumulación de nutrientes permite a los árboles resistir los meses de bajas temperaturas y utilizarlos posteriormente durante la primavera, cuando las condiciones climáticas son favorables al crecimiento de nueva estructura verde, a la floración y fructificación; procesos clave para su supervivencia y reproducción. Además presentan el beneficio de dejar pasar la luz solar, favoreciendo un menor gasto energético en calefacción de los hogares frentistas, razón por la cual se prioriza el uso de este tipo de árboles en veredas.

Dentro de las especies protagonistas de esta época se encuentran los Fresnos (Fraxinus pennsylvanica y otras especies) y Ginkgos (Ginkgo biloba) que se tiñen de amarillo antes de perder sus hojas, Plátanos (Platanus x acerifolia) y Cipreses calvos (Taxodium distichum) que pasan de verde a ocre, Liquidámbares (Liquidambar styraciflua) tornados en color rojo intenso, y otras especies en su mayoría exóticas a nuestro país que brindan su espectáculo de colores. Las especies nativas de nuestro país como Jacarandás y Lapachos también pierden sus hojas durante los meses fríos, de una manera más progresiva y no tan vistosa.
Todos estos los podemos encontrar distribuídos en distintos corredores y espacios verdes de toda la ciudad, entre ellos aprovechamos a resaltar las agrupaciones de Cipreses calvos del Lago Regatas y Ginkgos de Plaza Chile, ambos ubicados en el barrio de Palermo, catalogados como Árboles Notables de la Ciudad.