🔢 En el Día Internacional de la Contraseña, se invita a reflexionar sobre un aspecto fundamental de la seguridad digital: la forma en que protegemos nuestras cuentas.
Muchas veces, sin notarlo, se utilizan claves fáciles de adivinar o se repiten en diferentes servicios, lo que puede facilitar accesos no autorizados y comprometer información personal.
Las contraseñas más usadas
De acuerdo a reportes de NordPass, estas siguen siendo algunas de las contraseñas más utilizadas a nivel global:
-
123456
-
admin
-
12345678
El problema es que estas claves pueden descifrarse en segundos, lo que las convierte en una puerta de entrada directa para ataques.
¿Por qué es importante una buena contraseña?
Las contraseñas débiles continúan siendo una de las principales causas de hackeos.
Las prácticas más habituales que incrementan el riesgo en entornos digitales son:
-
Uso de datos personales o palabras comunes
-
Reutilización de la misma clave en múltiples cuentas
-
Falta de actualización periódica
¿Cómo crear una contraseña segura?
Incorporar hábitos simples puede marcar una diferencia en la protección de la información:
-
Utilizar contraseñas de entre 8 y 12 caracteres
-
Combinar letras mayúsculas, minúsculas, números y símbolos
-
Evitar nombres, fechas o información personal
También es recomendable optar por frases fáciles de recordar, pero difíciles de adivinar.
Buenas prácticas para proteger tus cuentas
Además de crear contraseñas seguras, es importante sumar otras medidas de protección:
-
No utilizar la misma contraseña en distintos servicios
-
Activar la verificación en dos pasos (MFA)
-
Cambiar las contraseñas de forma regular
Fortalecer estos hábitos es una forma simple y efectiva de reducir riesgos y proteger la identidad digital. Pequeñas acciones pueden generar un gran impacto en la seguridad cotidiana.