Héctor Favio Violante, artesano de cobre, San Luis

Desde Potrero de los Funes, sus obras en cobre continúan una tradición que transmite un conocimiento técnico y cultural que fortalece el oficio y ofrece además una alternativa saludable para la gastronomía.

Compartir en redes

Favio Violante nació en Rawson (Provincia de San Juan) pero  es un artesano especializado en el trabajo del cobre que desarrolla su práctica en la provincia de San Luis donde reside desde fines de la década de 1970.

Su trayectoria se inscribe en una genealogía de saberes transmitidos en el ámbito familiar:esto viene de mi padre”, señala, remitiendo a un aprendizaje que hunde sus raíces en tradiciones vinculadas a comunidades gitanas y que se consolidó como oficio a lo largo de generaciones.

favio

Tras el terremoto que afectó a San Juan en 1977, su familia se trasladó a San Luis, donde Favio encontró un nuevo territorio para continuar y expandir su práctica. Actualmente vive y trabaja en Potrero de los Funes, espacio en el que sostiene un taller abierto al público y en el que el hacer artesanal se despliega tanto como producción como experiencia compartida.

Su trabajo se centra en la transformación del cobre mediante técnicas manuales tradicionales. “El cobre siempre ha estado presente en la vida de las personas”, afirma, subrayando la dimensión histórica y cotidiana del material. Su producción abarca piezas utilitarias —como ollas, paelleras y utensilios de cocina— junto con objetos ornamentales y de joyería, en los que conviven funcionalidad y búsqueda estética.

ollas

En un contexto de progresiva desaparición de oficios vinculados a la metalurgia artesanal, Favio enfatiza la fragilidad de este saber: “quedamos muy pocos trabajando el cobre de esta manera”. Su práctica se configura así no solo como una actividad productiva, sino también como una forma de resguardo y transmisión de un conocimiento  técnico y cultural. Además, lo valora como una forma de consumo saludable en el ámbito de la gastronomía ya que dice: “usar cobre en la cocina es más sano y conserva mejor los sabores”