El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana avanza con el tramo final de la restauración de la Floralis Genérica, ubicada en la Plaza de las Naciones Unidas en el barrio de Recoleta, que volverá a ensamblarse completamente en las próximas semanas.
Tras el temporal del 17 de diciembre de 2023, que provocó el colapso de dos de sus pétalos, se inició un proceso integral para determinar los daños.
Primero, se llevó a cabo un análisis estructural de la obra. Luego, se desmontaron los pétalos afectados con el apoyo de una grúa pluma de gran porte y se los trasladó en camiones carreteros hasta la planta metalúrgica en Baradero, provincia de Buenos Aires, para su puesta en valor.
Una vez en la planta, se hizo una inspección pormenorizada para establecer los trabajos, se desmontaron los paneles de recubrimiento de aluminio y se retiraron los largueros y costillas de acero estropeadas, incluidas las estructuras que habían sido agregadas en antiguas reparaciones parciales.
Ya fabricadas las nuevas piezas y verificados los componentes originales, comenzó el rearmado de los pétalos con sus largueros, costillas y refuerzos. Se unieron con bulones especiales usados en aeronaves y componentes aeroespaciales de alta resistencia a la tracción y a la fatiga. Por último, se reemplazaron las chapas de recubrimiento de aluminio y se fijaron a las platabandas – la parte de la estructura que conforman los largueros principales– con remaches de acero inoxidable.
Actualmente, se realiza una limpieza y arenado para eliminar el óxido, corrosión y otras impurezas de la superficie metálica. En paralelo, también se está trabajando en uno de los cuatro pistilos dañados. Éstos son grandes columnas cónicas, de entre 9 y 12 metros, ligeramente curvados que se encuentran en el tallo de la flor.
Traslado de pétalos
Concluidas las intervenciones, las piezas serán trasladadas para su montaje. El operativo de tres días, que responde a las dimensiones y peso que dificultan un extenso recorrido vía terrestre, tendrá tres etapas.
- Transporte terrestre desde la planta al puerto de Baradero.
- Traslado fluvial en barcazas hasta el puerto de la Ciudad.
- Transporte terrestre desde el puerto hasta su emplazamiento.
Breve historia
La Floralis Genérica se inauguró el 13 de abril de 2002 como homenaje a todas las flores y como parte del deseo de Eduardo Catalano, quien donó la escultura de 20 metros de altura y 18 toneladas de peso a la Ciudad de Buenos Aires.
Se trató de la primera escultura en movimiento controlada por un sistema hidráulico y células fotoeléctricas, las que respondían a la luminosidad del día para abrir o cerrar los pétalos metálicos. Al igual que las flores naturales, la escultura se abría por la mañana y se cerraba por las noches de manera automática.
Sin embargo, el engranaje de la escultura dejó de funcionar en el 2009 a raíz de un temporal. Fue en el 2015 que la obra fue reinaugurada con el sistema de cierre y apertura reparado, aunque sólo se podía controlar manualmente. En el 2020 y en el 2022 se realizaron tareas de restauración de la Plaza que incluyeron la renovación de las veredas aledañas, la incorporación de rampas de acceso, la suma de vegetación, la incorporación de nuevo mobiliario urbano, la creación de nuevos senderos y la manutención del engranaje, el cual siguió siendo manual en vez de automático como originalmente había sido diseñado.