Cien años atrás: aventuras y romance

Cien años atrás: aventuras y romance

Cuatro películas que cumplen un siglo de vida.

¿Cuándo?

Del viernes 27 de febrero al martes 3 de marzo

¿Dónde?

Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín | Av. Corrientes 1530 | San Nicolás

Cuatro largometrajes, que este año cumplen un siglo de vida, dirigidos por John Ford, Clarence Brown, James Cruze y Albert Parker y protagonizados por estrellas de la talla de Greta Garbo y Douglas Fairbanks.

TODAS LAS FUNCIONES COMIENZAN PUNTUALMENTE EN EL HORARIO ANUNCIADO

 

Viernes 27

A las 15 y 21 horas 

El demonio y la carne

(Flesh and the Devil; EE.UU., 1926)

Dirección: Clarence Brown.

Con Greta Garbo, John Gilbert, Lars Hanson.

Dos amigos de la infancia, Leo y Ulrich, crecen para ser soldados en Alemania. La amistad entre ambos será puesta a prueba cuando Leo se enamora locamente de Felicitas von Rhaden, la esposa de un poderoso conde. Adaptación de la novela El pasado indestructible de Hermann Sudermann (autor alemán también llevado al cine por F.W. Murnau en Amanecer, 1927), El demonio y la carne fue el primer film protagonizado por el tándem Greta Garbo-John Gilbert, desprendiendo una química sexual sin precedentes en la historia del cine. En palabras del historiador Kevin Brownlow, “Garbo ofrece la actuación más erótica que Hollywood hubiese visto hasta entonces”. 

“En El demonio y la carne Greta Garbo gira el vaso de comunión para beber por el mismo lugar que los labios de su amante y transforma así sutilmente un rito sagrado en un acto sensual. La Garbo encarna el erotismo más intensamente que cualquier otra actriz de la época. En las escenas de amor adúltero casi siempre se le adjudica la posición dominante. La cabeza de John Gilbert en El demonio y la carne yace en su regazo, mientras ella le rodea con su brazo, y la misma postura física sugiere su esclavización. La espiritualidad de la mirada de la Garbo le deja a uno desprevenido y al mismo tiempo intrigado, frente a la inhumanidad de su manera de amar. Su brazo rodea, sus manos agarran, dando vehemencia física a su pasión. Frota su mejilla contra la del hombre como si pasara entre ellos una corriente eléctrica". (Alexander Walker, Stardom: The Hollywood Phenomenon).

“Todos los testimonios de técnicos y guionistas son muy halagüeños para Clarence Brown. Le describen como un admirable técnico, un trabajador infatigable que dormía en el estudio despertando en plena noche al montador o al músico para cambiar algún detalle (...) El director de fotografía William H. Daniels le atribuye a Clarence Brown todos los hallazgos visuales de El demonio y la carne, esos planos en que los personajes aparecen filmados a contraluz, en silueta, ese admirable travelling hacia atrás durante el duelo que obligó la construcción de una enorme plataforma, prácticamente un puente". (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon, 50 años de cine norteamericano).

(115'; DM).

 

A las 18 horas 

Tres hombres malos

(Three Bad Men; EE.UU., 1926)

Dirección: John Ford.

Con George O'Brien, Olive Borden, Lou Tellegen.

En una América que no cesa de recibir emigrantes, el territorio indio de Dakota es el destino para muchos colonos que quieren labrarse un futuro. En una de las muchas caravanas que van rumbo a Dakota, viaja la hermosa Lee (Olive Borden) acompañada de su padre. Próximo a ella se encuentra el joven irlandés Dan O'Malley (George O'Brien).

Paralelamente, tres forajidos de aspecto siniestro observan la caravana con el claro propósito de robar los caballos. Cuando están dispuestos a hacerlo, se verán sorprendidos por el inesperado ataque a los colonos por parte de otro grupo de bandidos.

“En 1925, cuando Ford estuvo preparado para iniciar el rodaje de otra superproducción, volvió al género del western. Ford había aprendido muchas cosas sobre su oficio durante el improvisado proceso de rodaje de El caballo de hierro (1924), y el resultado fue Tres hombres malos, el film mudo que anticipa de forma más clara la fuerza de sus obras maestras de madurez. Ambientada en 1877 durante la colonización de Dakota, Tres hombres malos mezcla con elegancia lo épico con lo íntimo. (...) Gracias en gran medida al magnífico trabajo del director de fotografía George Schneiderman, Tres hombres malos contiene algunos de los más complejos encuadres de las películas de Ford y algunos de los más virtuosos empleos del claroscuro en la fotografía blanco y negro. A pesar de su sofisticación visual, esta picaresca historia de aventuras rezuma en todo momento y sin ningún esfuerzo una gran naturalidad, y sus imágenes nunca parecen artificiosas o demasiado estudiadas". (Joseph McBride, Tras la pista de John Ford).

(92'; DM).

 

Sábado 28

A las 15 y 21 horas 

Tres hombres malos

(Three Bad Men; EE.UU., 1926)

Dirección: John Ford.

Con George O'Brien, Olive Borden, Lou Tellegen.

(92'; DM).

 

A las 18 horas 

El demonio y la carne

(Flesh and the Devil; EE.UU., 1926)

Dirección: Clarence Brown.

Con Greta Garbo, John Gilbert, Lars Hanson.

(115'; DM).

 

Domingo 1º de marzo          

A las 15 y 21 horas 

La fragata invicta

(Old Ironsides; EE.UU., 1926)

Dirección: James Cruze.

Con Charles Farrell, Esther Ralston, Wallace Beery.

En 1798, piratas norteafricanos saquean barcos en el Mediterráneo y venden a sus cautivos como esclavos. Mientras tanto, un joven decidido a hacerse a la mar (Charles Farrell) se hace amigo del contramaestre del barco mercante Esther y se une a su tripulación. Cuando el Esther llega al Mediterráneo, ambos se involucrarán en la lucha contra los piratas. Basada en hechos reales y realizada con minuciosa autenticidad  (la mayor parte del rodaje transcurrió en el mar y en interiores de auténticos navíos), La fragata invicta es uno de los grandes films del género de aventuras marítimas. La montajista (y también una de las guionistas del film) fue Dorothy Arzner, que pocos años después comenzaría su carrera como directora. Las escenas de batallas del film fueron concebidas para proyectarse en un primitivo sistema de pantalla inmersiva: el Magnascope.

“Para bien o para mal, La fragata invicta es una película de James Cruze. Cruze tenía un sentido visual asombroso y un talento para transmitir una épica a la altura de Cecil B. DeMille y Michael Curtiz (...) En cuanto a espectáculo, La fragata invicta es difícil de superar. El film es un ejemplo perfecto del cine épico que el público del cine silente esperaba, y la escala de estas producciones nunca ha sido igualada. Hay algunas escenas rígidas y torpes, pero en general, estamos frente a una pieza cinematográfica impresionante". (Fritzi Kramer, Movies Silently).

“Como ahora sabemos, los pioneros del cine experimentaron con todas las técnicas imaginables en los primeros días de las películas, incluyendo el sonido, el color y el 3-D. Luego, en la década de 1920, llegó el Magnascope. Scott Eyman escribe en su libro The Speed of Sound que ‘El Magnascope era esencialmente un objetivo zoom; luego de una señal preestablecida, el proyectorista del cine cambiaba a un proyector equipado con el objetivo Magnascope, mientras la pantalla cuadrada de la sala de cine se reducía a una proporción notablemente similar a la del área de pantalla rectangular moderna de 1:85:1. El proyectorista giraba el objetivo y la imagen se agrandaba gradualmente. La ampliación total era aproximadamente cuatro veces el tamaño de una imagen normal’. Magnascope debutó oficialmente en la épica de aventuras históricas de la Paramount La fragata invicta. Esta emocionante película dirigida por James Cruze merece verse en cualquier formato". (Leonard Maltin)

(114'; DM).

 

A las 18 horas 

El pirata negro

(The Black Pirate; EE.UU., 1926)

Dirección: Albert Parker.

Con Douglas Fairbanks, Billie Dove, Donald Crisp.

Una de las primeras películas filmadas en el temprano sistema Technicolor de dos colores (que reproduce una bellísima, aunque limitada, gama de colores), El pirata negro comienza con el saqueo de un barco por los piratas y su posterior hundimiento. Del naufragio solo logran sobrevivir Martin (Douglas Fairbanks) y su padre. Ambos llegan a una isla, donde el anciano muere; Martin lo entierra y jura vengar su trágica ausencia. Paralelamente, el grupo de piratas se internará en la isla para esconder el tesoro.

“Junto con Buster Keaton y Gene Kelly, Douglas Fairbanks es una de las figuras más gráciles y atléticas de la historia del cine, y su película El pirata negro captura a la perfección su exuberante y relajado optimismo. Un trepidante relato de venganza y romance en altamar, el film nos muestra a un inmejorable Doug en plena forma: las peligrosas acrobacias de Fairbanks poseen una estilización sobrecogedora (en especial su descenso a través de la vela de un barco), mientras que secuencias como aquella en la que los soldados se adentran en el mar para invadir el buque pirata están filmadas con una belleza casi poética”. (Geoff Andrew, Time Out)

(88’ DM).

 

Martes 3

A las 15 y 21 horas 

El pirata negro

(The Black Pirate; EE.UU., 1926)

Dirección: Albert Parker.

Con Douglas Fairbanks, Billie Dove, Donald Crisp.

(88’ DM).

 

A las 18 horas 

La fragata invicta

(Old Ironsides; EE.UU., 1926)

Dirección: James Cruze.

Con Charles Farrell, Esther Ralston, Wallace Beery.

(114'; DM).

Av. Corrientes 1530
Av. Corrientes 1530